El proceso para la cría de la especie se describe en el artículo de Velasco 2007.
Se alimentan generalmente con Pinus sylvestris o con Pinus nigra, pero también se menciona en la bibliografía la posibilidad de alimentar las larvas con otras especies de pinos.
Hay dos métodos: en el interior de jaulas de cría o sobre Pinus sylvestris. Ambos con hembras fecundadas silvestres o de cría en cautividad cruzadas con machos silvestres. La puesta se almacena con ventilación y humedad. Las orugas se crían en recipientes de plástico que almacenan la humedad y se alimentan con ramitas de pino que se cambian cada 2 o 3 días. A partir de la segunda muda es cuando se diferencian ambos métodos.
En el interior de jaulas de cría: Tras la segunda muda se introducen en recipientes de mayor tamaño ventilados para evitar la aparición de bacterias. Posteriormente se trasladan a recipientes en grupos de 10 – 15 ejemplares para impedir que, si hay enfermedades, se vean todos afectados (figura 13). En el momento de crisalidación las orugas se llevan a las jaulas de cría con musgo y acículas secas. Se guarda la jaula en un lugar fresco y seco hasta octubre – noviembre, momento en el que las crisálidas se introducen en el frigorífico y se mantienen a 5o durante todo el invierno pulverizando agua sobre ellas cada 15 – 20 días. Esta fase es esencial para la viabilidad de las crisálidas y para que, posteriormente, emerjan los imagos. A finales de marzo los capullos se vuelven a introducir en las jaulas de cría donde finalizarán el ciclo.
Cría en jaulas Graellsia.png


Figura 13. Preparación de los recipientes para los grupos de 10 -15 orugas de Graellsia isabelae. Fuente: http://www.microfauna.es/criayreproduccion.htm

Sobre Pinus sylvestris: tras la segunda muda se trasladan las orugas a unas mallas de tela para protegerlas de los depredadores (pájaros insectívoros y carábidos) que se colocan en los pinos (figura 14). Hay que ir cambiando la malla de rama a medida que van consumiendo las acículas. Posteriormente continúan el ciclo, crisálida y adultos, ya sin ningún tipo de intervención.
Cría en pinos Graellsia.png


Figura 14. Colocación de malla de tela con orugas de Graellisen un pino. Fuente: http://www.microfauna.es/criayreproduccion.htm
El autor señala un éxito del 80% de cría desde el estado inicial de huevo.